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Maternidad

Quiero heredarte mis amistades femeninas


La amistad es riqueza. Los amigos nos salvan cuando los hermanos están lejos. La amistad cura. Una de las tantas cosas que quisiera heredarle a mi hijo es mi grupo de amigas mujeres, porque con ellas he aprendido a transformarme y a sobrevivir.


Caro y yo nos conocimos en la redacción del El Espectador. Ella había llegado unos meses antes. Recuerdo que el día de mi primer consejo de redacción Caro resaltaba por su belleza. Usaba el pelo corto muy negro, la cara llena de pecas, y la vestimenta bien podía parecerse a la mía (disonante ante el estilo bogotano) así que  de entrada quise conocerla. Nuestra amistad ya cumplió 10 años y ha pasado por todos los estados. Con Caro he aprendido a madurar frente a mi relación con las mujeres.

En mi relación con las amistades femeninas ha habido un momento crucial. Un momento que ha dividido un antes y un después. Descubrir que tanto ellas como yo sufríamos por lo mismo me ha puesto en un nivel de igualdad con las mujeres. Si. He equilibrado mi relación con mis mujeres a través del sufrimiento, de las lágrimas que tuve que secarles y de las que han tenido que limpiarme también a mí. El día que Caro y yo nos despojamos de tanta vanidad individual, ese día siento que pudimos entregarnos a una amistad sincera. Entender que éramos distintas en muchos sentidos, el día que reconocimos cómo nuestras diferencias sustanciales no debían dividirnos sino que debíamos respetarlas, ese día tuvimos otra revelación.

Descubrir que tanto ellas como yo sufríamos por lo mismo me ha puesto en un nivel de igualdad con las mujeres.

La transformación

Con Caro pasamos por varios de estos momentos tristes y siempre estuvimos ahí para la otra. A pesar de algunas torpezas. Hace un par de años, después de muchos berrinches de parte y parte, de reclamos cada fin de semana como si se tratara de un noviazgo, nuestra relación trascendió. Se elevó a un nivel indestronable. Ya no hay envidias, reclamos, pataletas. Hay un preocupación genuina por la otra. Una intención honesta de hacerle la vida más fácil y feliz a mi amiga, de ayudarla, de comprender sus estados de ánimo variables y aconsejarla desde mi ignorancia o mi sapiencia según el tema.

Entender que éramos distintas en muchos sentidos, el día que reconocimos cómo nuestras diferencias sustanciales no debían dividirnos sino que debíamos respetarlas, ese día tuvimos otra revelación.

Caro es cariñosa, me dice que me quiere con frecuencia, se preocupa por mi hijo, le tiene un cariño especial a mi mamá, me conoce muchísimo, me ayuda, me hace reír, se aguanta mis chistes pesados, se deja hacer bulling con amor, y lo más lindo: es honesta conmigo, es capaz de revelarme su intimidad para que yo la ayude a resolver los nudos de su cabeza o de su corazón. Yo hago exactamente lo mismo porque hoy, a nuestros 33 años, hemos aprendido a batallar juntas como mujeres y toda la complejidad que encierra nuestro ser.

Un deseo

Para Carito yo solo quiero lo más lindo. Si tengo dos plantas igual de lindas y florecidas en mi casa, yo solo quiero conservar una y entregarle la otra a ella para que ilumine su hogar y ella se sienta feliz. Caro me ha heredado grandes amistades y eso se lo agradece mi corazón. Pocas cosas tan placenteras como ver que tus amigas de un bando se juntan con las de otro bando y congenian. La alegría de compartir a las mujeres con más mujeres.

Y quiero que Caro siempre esté en mi vida y ojalá pueda iluminar también la vida de mi bebé.


CC freepik


 

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